Archivo de la categoría ‘Cortes corto de pelo’
Cabello corto ondulado
En los cabellos cortos, se imponen las líneas geométricas, destacando la zona del contorno de la cara, por ejemplo, con flequillos. En cuanto a los peinados, esta temporada Sanders Incorpora, para ocasiones especiales, peinados elaborados que dan sensación de naturalidad: sueltos con ondeados suaves, serrulados o lacios semi- recogidos sin grandes volúmenes. En materia de color, la propuesta abarca los rublos mezclados con tonalidades cálidas, los castaños tornasolados en tonos madera y los rojizos mechados con colores más vivos dentro de la misma gama.
Peinados para corte carre
MEDIDAS EXTREMAS.
En este invierno de 2006, Alberto Sanders apuesta a los extremos y propone carres muy cortos. ¿Cuál es la razón? En las últimas dos temporadas, las melenas se usaron semilargas, muy afinadas en las puntas. Modificar estos cortes significa pasar a estilos más cortos o más largos, cambiando el ángulo de crecimiento.
Pelos cortos 2011
LA REVOLUCIÓN DE LOS CORTOS.
HACE OCHENTA AÑOS LAS MUJERES DIJIMOS “BASTA”.Y JUNTO CON LA VERTIGINOSA SUBIDA DE LOS RUEDOS, COMENZAMOS A LUCIR CABEZAS QUE HASTA ENTONCES SÓLO USABAN LOS HOMBRES: MELENA. FLEQUILLOS Y NUCAS DESPEJADAS. NACÍA EL ESTILO GARCON.Y ESTALLABA LA POLÉMICA.
DURANTE SIGLOS, cuando la belleza (o, llegado el caso, una suculenta herencia) era lo único con lo que una mujer contaba para poder —como se decía entonces— “casarse bien”, el pelo de las jóvenes casaderas era prácticamente una cuestión de Estado. Mejor dicho: un tema en el que todos, empezando por la familia, siguiendo por los vecinos y así hasta el último de los mortales, parecía tener algo que decir. Puede que ahora todo esto suene a historia antigua, pero lo cierto es que con el cabello de una soltera no se jugaba y ni siquiera su propia poseedora podía disponer de él libremente, más que para rizarlo, perfumarlo, forzarlo y peinarlo tal y como lo indicaba la moda de rigor. Nada de colores extraños, extravagancia de “artistas y mujeres de mala vida”, ni de cortes intempestivos. Sólo las novicias —y en un gesto de suprema renunciase despojaban de sus cabelleras al ingresar al mundo religioso. Hacia fines de la Primera Guerra Mundial, en 1918, algo en la mentalidad de las damas había cambiado para siempre. Los rigores bélicos no sólo habían puesto a muchas de ellas, por primera vez, en la obligación de trabajar, sino que esa misma salida al mundo les había revelado también un universo entero de nuevas posibilidades. Y la moda, como un termómetro social insobornable, reflejó a la perfección aquellos nuevos aires de libertad que empezaban a respirarse. El tremebundo corset (una suerte de compactadora de curvas padecida de generación en generación), empezó a ceder paso al corpino, del todo más práctico y sensual. Los ruedos empezaron a mutar: el tobillo dejó de ser una visión prohibida y emergió, triunfal. En sólo una década más, las rodillas (¡las rodillas!) asomaban por debajo de faldas nunca antes tan cortas. Y, al tiempo que abuelas y tías se infartaban, también el pelo comenzaba su transformación definitiva.
Peinados faciles
Alegre onda exterior.
Los “bob’s” tienen muchas facetas, especialmente si las puntas se peinan, según la ocasión, hacia dentro o fuera. Para este alegre movimiento de puntas sólo se necesita un cepillo redondo.
Cortes de pelo juveniles
Corto cortísimo. Un peinado que subraya facciones juveniles, siendo femenino a pesar de no superar la largura de una cerilla: un corto despuntado con patillas largas.









